lunes, 14 de marzo de 2016

ESTUDIO BÍBLICO 2 TIMOTEO 4


ESTUDIO BÍBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

2Ti 4:1  En presencia de Dios y de Cristo Jesús,  que ha de venir en su reino y que juzgará a los vivos y a los muertos,  te doy este solemne encargo:
Pablo ha aprendido a vivir y experimentar la presencia de Dios en todo momento, por eso cuando se expresa sabe en su corazón que lo que dice lo dice en su presencia en las cual se hace manifiesto su reino y en la cual se decide o resuelve la vida o la muerte.
2Ti 4:2  Predica la Palabra;  persiste en hacerlo,  sea o no sea oportuno;  corrige,  reprende y anima con mucha paciencia,  sin dejar de enseñar.
Como instrumentos de Dios, a quien le sea encargado el ministerio de la palabra debe encargarse de predicarla, enseñarla aun cuando no parezca más oportuno, quien es entendido en la verdad debe corregir, reprender y animar sin que sea una carga emocional para quien lo hace pues es importante que aquel que enseña comprenda que no todos aprenden de la misma forma, o al mismo tiempo.
2Ti 4:3  Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina,  sino que,  llevados de sus propios deseos,  se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír.
La iglesia de hoy busca maestros conforme a sus propios deseos, unos más espirituales según su concepto, otros más abiertos, otros más liberales, otros que toleran ciertas conductas, otros que declaran su sexualidad abiertamente, la iglesia tiene lo que quiere, pero en realidad tenemos lo que Dios quiere?, pues las escrituras son un espejo que refleja al alma del hombre en su decadencia, para que al descubrir la mentira sus ojos sean abiertos y la verdad pueda hallar cabida. La sana enseñanza de las escrituras siempre debe ser confrontadora, retadora, que libere al alma y penetre hasta lo más hondo y escudriñe aun nuestros pensamientos y deseos más ocultos, para que al salir a la luz sean consumidos por la divinidad en Cristo.
2Ti 4:4  Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos.
Cuando vamos en pos de nuestros deseos, dejamos de escuchar lo que el Espíritu habla a nuestros corazones y por ende somos presa fácil de la mentira y el engaño. Nadie que busque la espiritualidad en Dios debe confiar en sus propios deseos, sus gustos, más bien debe trascenderlos al rendirlos a Dios, conformándose a la verdad de las escrituras.
2Ti 4:5  Tú,  por el contrario,  sé prudente en todas las circunstancias,  soporta los sufrimientos,  dedícate a la evangelización;  cumple con los deberes de tu ministerio.
La prudencia es el camino a la sabiduría, quien es prudente puede refrenar su lengua, puede actuar conforme su espíritu lo demanda, puede soportar el sufrimiento, actuara con diligencia, llevará el mensaje de verdad siempre, en todo lugar y momento, y cumplirá con lo encomendado sin necesidad de que alguien se lo diga.
2Ti 4:6  Yo,  por mi parte,  ya estoy a punto de ser ofrecido como un sacrificio,  y el tiempo de mi partida ha llegado.
Todos aquellos que han entregado sus vidas en pos de la verdad reconocen el tiempo de partida, en donde lo terrenal desaparece y lo real se hace evidente, Pablo reconoce este momento como un momento de entrega, ofreciéndose a sí mismo como el sacrificio que es, como la ofrenda que ha sido completada en Cristo para su perfeccionamiento.
2Ti 4:7  He peleado la buena batalla,  he terminado la carrera,  me he mantenido en la fe.
Pablo se refiere a la vida espiritual de la cual hace parte en Cristo como una batalla, y es que lo es, cualquiera que quiera vivir bajo la guianza de Dios y su Espíritu, enfrentara cruentas batallas consigo mismo para sujetar su naturaleza carnal a la divina, y soportara grandes sufrimientos mientras se desapega de la imagen que creyó ser, de la familia que deseó tener, de las cosas que tuvo o que aspiró tener, como aquel corredor que ha preparado su cuerpo para la carrera, Pablo y nosotros como creyentes sujetamos nuestra carnalidad preparándonos para lo eterno, manteniendo siempre la confianza que Dios ha hecho surgir en nosotros desde el comienzo.
2Ti 4:8  Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor,  el juez justo,  me otorgará en aquel día;  y no sólo a mí,  sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.
Quien obra conforme la voluntad divina no espera el favor de los hombres, no espera reconocimiento, su esperanza esta puesta en la única corona que se nos ha concedido por la misericordia divina, la corona de justicia que Cristo nos concedió al justificarnos muriendo en nuestro lugar, esta no se entrega por mérito, sino por amor.
2Ti 4:9  Haz todo lo posible por venir a verme cuanto antes,
2Ti 4:10  pues Demas,  por amor a este mundo,  me ha abandonado y se ha ido a Tesalónica.  Crescente se ha ido a Galacia y Tito a Dalmacia.
Demas de forma similar a muchos creyentes han permitido que sus deseos por lo terrenal controlen sus vidas y decisiones, abandonando la gracia que un día les dio vida.
2Ti 4:11  Sólo Lucas está conmigo.  Recoge a Marcos y tráelo contigo,  porque me es de ayuda en mi ministerio.
2Ti 4:12  A Tíquico lo mandé a Éfeso.
2Ti 4:13  Cuando vengas,  trae la capa que dejé en Troas,  en casa de Carpo;  trae también los libros,  especialmente los pergaminos.
Pablo también se preocupó porque la iglesia tuviese libros y pergaminos que les ayudasen en su crecimiento espiritual, prueba de ello es su preocupación por que los libros y pergaminos fuesen traídos ante él. No es fácil trasmitir el conocimiento de la verdad, porque este no puede ser explicado o hablado, este solo proviene de Dios y él lo reparte como él quiere, sin intervención o con intervención humana, pero algunas de las actitudes que Pablo por inspiración divina resuelve para las congregaciones son tan necesarias como el aire para el hombre, pues una iglesia sin orden no permanece. El hombre espiritual trasciende las normas y aprende a vivir por el espíritu, pero aquel que está en perfeccionamiento las sigue como un camino a la iluminación, no por su práctica, sino cuando se entiende su sentido más profundo por medio de la revelación.
2Ti 4:14  Alejandro el herrero me ha hecho mucho daño.  El Señor le dará su merecido.
Pablo fue herido en su corazón por muchas personas que algún día participaron de la congregación, mas nunca pertenecieron a la iglesia, la traducción más precisa para el siguiente pasaje es: “el Señor pagara”, Pablo entiende que todo acción tiene una consecuencia y en su corazón de padre espiritual, con dolor percibe que Alejandro recibirá lo merecido por su obrar como pago justo.
2Ti 4:15  Tú también cuídate de él,  porque se opuso tenazmente a nuestro mensaje.
Su oposición es símbolo del endurecimiento de su corazón, quien rechaza el mensaje o se opone a él, se opone a Dios mismo, Pablo fue un gran opositor del evangelio, pero Dios obra con sabiduría para trasformación del hombre y aun su más grande error se convirtió en su propia trasformación por la gracia de Dios.
2Ti 4:16  En mi primera defensa,  nadie me respaldó,  sino que todos me abandonaron.  Que no les sea tomado en cuenta.
Pablo se enfrentaba públicamente a la muchedumbre para predicar y confrontar a los que no creían, y recibía por ello cárcel, golpes, rechazo y sufrimiento, muchos de los que lo acompañaban también lo abandonaron al sentir en carne propia el rechazo y sufrimiento que les esperaba si continuaban con Pablo. Hoy muchos anhelan el glamur del servicio en la congregación, pero se olvidan de confrontar la mentira, de predicar la verdad y enseñar aunque no sea propicio sin importar lo que esto pueda conllevar.
2Ti 4:17  Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que por medio de mí se llevara a cabo la predicación del mensaje y lo oyeran todos los paganos.  Y fui librado de la boca del león.
 A Pablo no le queda nada de orgullo para consigo mismo, sino que reconoce con humildad que su fortaleza está en Cristo y que sin él, no hubiese sido posible nada de lo que alcanzó, también reconocía que la predicación y el que este fuese escuchado provenían de Dios, así como el ser librado de la destrucción por causa de sus perseguidores y enemigos.
2Ti 4:18  El Señor me librará de todo mal y me preservará para su reino celestial.  A él sea la gloria por los siglos de los siglos.  Amén.
Pablo estuvo cerca de morir en muchas ocasiones, pero había aprendido a confiar en que su vida y circunstancias estaban bajo la soberanía de Dios quien le preservaba para que cumpliera su voluntad.
2Ti 4:19  Saludos a Priscila y a Aquila,  y a la familia de Onesíforo.
2Ti 4:20  Erasto se quedó en Corinto;  a Trófimo lo dejé enfermo en Mileto.
2Ti 4:21  Haz todo lo posible por venir antes del invierno.  Te mandan saludos Eubulo,  Pudente,  Lino,  Claudia y todos los hermanos.
La familia de la fe sigue creciendo y expandiéndose por el mundo, el evangelio sigue llegando a miles de personas que con una firme convicción sirven a Dios, todos nosotros en Cristo somos una sola familia, un solo cuerpo que es luz en medio de la oscuridad y que se preocupan por servirse, amarse y glorificar al Padre.
2Ti 4:22  El Señor esté con tu espíritu.  Que la gracia sea con ustedes.

Pablo termina esta carta de forma maravillosa, son muchos los encargos que se le han dispuesto a Timoteo, parecerían abrumadores por la responsabilidad que conllevan, pero Pablo confía en que Timoteo como buen discípulo permanece en Cristo, y este con su espíritu, y que su gracia sobreabundara para que todo lo dispuesto por el padre espiritual, sea cumplido por el hijo.

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